Laser Terapeutico y Quirurgico

Laser Terapeutico y Quirurgico

Laser Terapeutico y Quirurgico

de Dióxido de Carbono Fraccionado

¿En qué consiste el tratamiento con Láser Fraccionado de CO2?

El láser fraccionado de CO2 emite minúsculos haces de luz que penetran en la piel hasta la dermis en forma de cientos de columnas térmicas. Estas columnas son pequeñas heridas microscópicas que quedan rodeadas de tejido sano, que es el tejido que contiene los queratinocitos, las células capaces de promover un rápida cicatrización y una alta producción de colágeno.

Antes de empezar con el tratamiento con el láser fraccionado de CO2 es indispensable una valoración médica para determinar si es necesaria una preparación previa de la piel con productos tópicos específicos.

El dermatólogo también determinará qué productos cosméticos y no cosméticos pueden utilizarse los días previos al tratamiento y deberá evitarse el uso de productos exfoliantes.

El día previsto para el tratamiento, no hay problema en ducharse, lavarse el pelo y la cara como de costumbre, evitando únicamente irritar o exfoliar la piel de la cara o la zona a tratar.

La sesión láser se realiza generalmente bajo el efecto de anestesia tópica, conseguida mediante el uso de una crema minutos antes del procedimiento, pero en determinados casos se aplicará anestesia local, y la duración de ésta variará en función de la extensión de la zona a tratar,aunque suele ser de entre 30 a 90 minutos.

Inmediatamente después del tratamiento y por algunas horas, es normal sentir la piel tirante, enrojecida y con picor, como si se hubiera estado expuesto al sol. Suelen haber también costras diminutas de menos de un milímetro que desaparecen al cabo de una semana. Normalmente aparece enrojecimiento o inflamación local en la zona de tratamiento que desaparece rápidamente en los primeros días, seguido de un aspecto bronceado de la piel por la aparición de microcostras

Asimismo, la piel tendrá un aspecto marrón los primeros 5-7 días y después se renovará adquiriendo un tono rosado, por lo que se recomienda pasar la primera semana en casa.

Habitualmente, es a partir del séptimo día cuando puede empezarse a utilizar maquillaje para cubrir el aspecto enrojecido de la piel y reincorporarse a la vida laboral y social.

Eso sí, hay que evitar la exposición solar (incluso con fotoprotector) por un tiempo y usar cremas hidratantes, así como cualquier otro porducto prescrito por su médico.

¿Cuántas sesiones son necesarias?

El número de sesiones dependerá de la severidad de las cicatrices, así como de la intensidad del tratamiento, pudiendo ser necesarias de 1 a 3 sesiones en la mayoría de los casos. No obstante, cuanto mas profundas sean las cicatrices es de esperar un número mayor de sesiones de tratamiento.

Mientras los tratamientos de resurfacing tradicionales exigen varias sesiones y reposo de hasta un mes, con esta tecnología los resultados son visibles desde la primera sesión, con un número mucho mas reducido de sesiones y un breve tiempo de recuperación .

¿Qué resultados se pueden obtener?

Generalmente suele ser un tratamiento muy satisfactorio que mejora mucho la autoestima y la consecuente calidad de vida de los pacientes. Los efectos secundarios son muy poco probables, si se siguen las recomendaciones, y en todo caso, si los hay, son poco importantes.

El láser CO2 fraccionado ofrece mejores resultados que los conseguidos con los antiguos equipos y puede emplearse en tratamientos para el rostro (incluidas las áreas alrededor de la boca, los ojos y los párpados), el cuello, el escote y el dorso de las manos.

Gracias a ello, se consiguen reducir las arrugas, las manchas y las cicatrices, y el paciente consigue resultados muy naturales y un efecto rejuvenecedor de la piel.

La piel nueva, sana y luminosa, reemplaza al tejido dañado y el proceso continúa durante los seis meses posteriores al tratamiento, pues la formación de colágeno conlleva la remodelación de la dermis y, por consiguiente, la mejora de la calidad de la superficie cutánea.

En algunos casos, la rojez puede prolongarse durante algunas semanas, en cuyo caso puede recurrirse a otras técnicas para reducirla o eliminarla. Ocasionalmente la piel se puede oscurecer o aclarar después del tratamiento, pero recupera la normalidad en pocas semanas, con rara o nula incidencia de cambios de pigmentación permanentes y de infecciones.

Es importante limitar la exposición al sol antes y después del tratamiento, recomendándose el uso frecuente de fotorpotectores de alta o muy alta protección.